100% libre de IA

Sobre la IA generativa ya se han escrito muchas cosas. Incluso desde los gigantes tecnológicos se nos amenaza agoreramente con el fin de la Humanidad en muy pocos años. Como si esa humanidad, en realidad, no la hubiéramos perdido ya después de estar asistiendo indolentes y en directo a un genocidio. Como si no dependiera de esas mismas corporaciones que ese anunciado fin del mundo no sucediera. Como si en última instancia no nos pudiéramos poner de acuerdo por una vez para bajar los plomos a nivel mundial. Suena raro, ¿no?, esto de que sean las propias empresas que están detrás de la IA las que pidan ayuda para echar el freno a la IA. ¿Como a burbuja?

Lo que nos gustan las burbujas a las personas no está escrito. Si no, de qué una bebida que se inventaron tres valencianos hacia 1880 (aunque no patentaron a tiempo, ¡ayyyy!), y que no es más que mucha agua, mucho azúcar y una pizca de la fórmula más secreta del planeta, podría haberse convertido en el brebaje que más felicidad promete (aunque lo que realmente provoca es sobrepeso, diabetes y caries); que llega a todos los rincones del mundo (antes que el agua potable o las vacunas); y que ha apuntalado la leyenda urbana de haber sido capaz de cambiarle los colores al mismísimo Papá Noel. Incluso Heddy Lamarr, la mujer más bella del mundo y probablemente una de las más inteligentes, entre sus mucho inventos, creó unas pastillas efervescentes con sabor a cola para que los soldados estadounidenses pudieran llevárselas a modo de mágica poción para luchar contra los nazis y sus aliados.

Imagen de Santa Claus de 1821. Como se puede apreciar, ya había representaciones de este personaje vestido de rojo antes de que se inventara la Coca-Cola. Fuente: https://es.wikipedia.org

Burbujas que nos hayan explotado en la cara ha habido unas cuantas a lo largo de la historia: la de los tulipanes, la de las rutas comerciales por los mares del sur, la de la bolsa con su crack del 29, la de las las empresas punto com, la de la crisis inmobiliaria y financiera de 2008, la del fracking, la de las criptomonedas, la del alquiler… y lo que te rondaré morena.

Que lo de la IA también sea una burbuja está por ver, pero cositas… cositas hay. Querer crecer de forma infinita en un mundo finito no es posible, por mucho que algunos confundan sus deseos con sus realidades virtuales. Querer jugar a ser dioses de la economía (una ciencia, por cierto, cuyas teorías nos hemos dado los humanos a nosotros mismos y que también nosotros podemos cambiar) y pasarse por lo más moreno las leyes de la física (y de paso todos los límites planetarios) tiene todas las papeletas para explotar de nuevo y por el camino arrasarnos al resto. Mientras se dilucida si sí o si no (tiempo al tiempo), os dejo un par de enlaces que me parecen muy recomendables.

El primero es el de ARTE ES ÉTICA, un colectivo compuesto por creativos y artistas visuales al que os invito a seguir. En su web tienen compartidos un montón de artículos y de recursos que os pueden ser de utilidad. Hablan no sólo de cómo la IA generativa está alimentada y basada en un expolio de los derechos de autoría de cientos de miles de personas creativas de todo el mundo, sino también de cómo nos afecta a nivel educativo, social y ambiental.

El segundo es una entrevista de febrero de 2025 realizada por Elena de Sus a Wim Vanderbauwhede, Profesor de Informática en la Universidad de Glasgow, titulado muy retóricamente “¿Queremos quemar el planeta para producir ilustraciones baratas con IA?”

Personalmente me indigna que se utilice IA generativa para hacer carteles, en especial cuando detrás hay instituciones. Porque aparte del cuestionamiento estético (son carteles horrorosos y si os fijáis son todos «iguales», no llaman la atención, no cumplen su función y ahora mismo hay un empacho circulando por redes sociales) está el ético, por supuesto. Así que para recalcar que todos mis trabajos son 100% libres de IA, tanto en su concepción como en su ejecución, he decidido que a partir de ahora todos mis carteles llevarán este sellito. Os dejo aquí debajo el recurso que he creado y que podéis utilizar libremente. Como tengo capada mi web para evitar en lo posible descargas que alimenten a la IA, si también lo queréis utilizar, me podéis contactar y os lo envío. Por supuesto, a condición de que no lo subáis a chat gepeté 😉

Recurso creado por Sara Fernández Sainz.
Fuente tipográfica: Spartan, de Mathew Bailey, de dominio público.

Cuentos de radio para días críticos

Os traigo aquí una colección de cuentos narrados en El Ojito Crítico, la sección de literatura infantil de El Ojo Crítico de de RNE de los viernes, que creo que os servirá para estos días y semanas de aislamiento, sobre todo para los más pequeños que aún no saben leer.

Si por casualidad tenéis los libros por casa es estupendo, porque podéis hacer una combinación ya que les encanta «leer visualmente» el libro a la vez que escuchan la narración. Y además ya sabéis que si algo les gusta lo hacen en bucle. Así que si el cuento dura unos 10 minutos y lo escuchan y leen 6 veces seguidas… pues ni tan mal, ¿no? Y si no los tenéis, no importa porque la voz de Berta Tapia (que hace todos los personajes ella sola) y los efectos especiales de Laura Lucas son más que suficientes para haceros disfrutar de las historias.

A continuación os dejo los enlaces a todas las narraciones de esta temporada por orden cronológico. Al pinchar en el el título de cada libro os saldrá una pantalla con este aspecto. Tenéis que pinchar después en el simbolito de «play» (os lo marco con una flecha). Yo tuve el privilegio de que me entrevistaran para empezar la temporada del curso escolar 2019-2020, y por eso me pongo la primera, ya me perdonaréis, pero todos los demás cuentos son maravillosos y os animo a que en los escuchéis también vosotros (aunque no hace falta que sean también 6 veces en bucle!!).

Muchísimo ánimo, paciencia (que nos va a hacer falta con las criaturas en casa) y sobre todo, cuidaos mucho y cuidad mucho. ¡Un fuerte abrazo desde la distancia!

¡Espero no haberme dejado ninguno! ¡Que los disfrutéis!

 

A FLORENCIO LE PICA LA CABEZA, Sara Fernández. Editorial Milrazones

UN LUGAR PARA GUSTI, Inma Muñoz, Élia Fernández. Editorial Ocho en Punto.

MI PRIMER VOCABULARIO FLAMENCO, Susana Subirana y Montse Ganges. (a partir del minuto 11:07 de este enlace). Harperkids.

EL HADA DEL AGUA, Gustavo M. Garzo, Alfonso Ruano.  (a partir del minuto 22:40 de este enlace). SM

LA CARTA DE LA SEÑORA GONZÁLEZ, Sergio Lairla y Ana Lartitegui. (a partir del minuto 42:18 de este enlace). A Buen paso

PETER. ACOMPAÑAR ES CUIDAR , Camino García y Giselfust (a partir del minuto 0:50 de este enlace). Montena.

BLEF Y EL AMOR, Eva Clemente y teresa Arias (a partir del minuto 9:57 de este enlace). Emonautas

EL CIELO, Ana María Matute y Raquel Martín (a partir del minuto 16:00 de este enlace). Nordica Libros

MAMÁ Y EL MAR, Heeyoung Ko, Eva Armisén y Santi Balmes (a partir del minuto 13:43  de este enlace). Principal de los Libros

BLAS ROMERO, EL BANDOLERO, Celia Sacido (a partir del minuto 48:41 de este enlace). Editorial Milrazones. 

¡EY, SÚPERABUELO!, Paul McCartney, Kathryn Drust. (a partir del minuto 10:08 de este enlace). Bruño

CUENTOS DE PERROS Y GATOS PARA PASAR EL RATO, Begoña Oro y Marina Martín (a partir del minuto 14:50 de este enlace). Beascoa.

UNA CAJA, Rodrigo Mattioli (A partir del minuto 12:49 de este enlace). Apila

SEÑOR GRANDE. SEÑOR PEQUEÑO, Beatriz Dapena y Ález meléndez (a partir del minuto 48:36 de este enlace). Planeta.

PEPITA SARMIENTO, Gracia Iglesias y David Sierra (a partir del minuto 48:05 de este enlace). Grupo de Comunicación Loyola. 

EL BOSQUE DE LOS DESEOS, Ana B. Gómez y Jorge Lens (a partir del minuto 47:50 de este enlace). Lobito Bueno.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

A Florencio le pica la cabeza

En septiembre, la Editorial Milrazones publicó mi primer álbum ilustrado, A Florencio le pica la cabeza. Seguramente ya lo sabréis porque he estado dando mucho la tabarra en redes sociales. Para mí esta experiencia ha sido un antes y un después…sobre todo, porque después he tenido que empezar a usar gafas para ver (y dibujar) de cerca… los años, que no perdonan. Y es que, efectivamente, desde el punto de vista editorial, soy lo que los ginecólogos llamarían una primípara añosa. Es lo que tiene  la reconversión profesional después de los 40 (porque lo de que los 40 son los nuevos 30, pues no sé, que se lo digan a mi oftalmóloga, ¡ja!). Pero no puedo estar más feliz con mi primer retoño de papel, sobre todo con la acogida que está teniendo. Así que, ante todo, muchísimas gracias por comprarlo, regalarlo, leerlo, compartirlo, recomendarlo… Y por todas las fotos que me estáis mandando. ¡MIL GRACIAS!

También mil gracias a todas las librerías que creéis que Florencio se merece un huequecito en vuestras estanterías, para poder seguir llegando a más gente. Aquí os dejo un enlace donde están (casi) todas. Sé que está en más, y también lo podéis encargar en la vuestra de toda la vida, que os lo traen.

Por supuesto, muchísimas gracias también a todos los medios de comunicación y blogs que estáis haciendo reseñas o entrevistas sobre Florencio. Se me cae la baba, como madre que es una, con la acogida que está teniendo. Os dejo a continuación todas las entradas por si las queréis leer o escuchar. Sí, escuchar, porque ¡también hay una versión radiofónica de mi Florencio! (que a los más peques les encanta leer las imágenes mientras escuchan la historia).

También quería agradecer a Alberto Albarrán y a la EASD Segovia su ofrecimiento para poder presentarlo allí, y a todos los que os acercasteis a escuchar el cómo se hizo.
Ah, y al proyecto Enclave multicultural que me ha permitido llevar a Florencio a los 6 coles de este rincón de la #Españavaciada o #laponiaespañola donde vivo.
¡GRACIAS!