Libros para hacer un libro

Se acercan las vacaciones  de Navidad. Eso significa dos semanas y media con los peques pululando por casa… que se pueden aprovechar para un montón de cosas. Como por ejemplo, que hagan su propio libro, e incluso una mini-edición para que ellos también hagan sus regalos.

Por eso hoy os presento 6 libros de los que aprender cómo hacer un libro y cómo crear a sus personajes. La mayoría son libros que tengo desde hace años y que a veces utilizo para preparar mis talleres para peques, y uno es un descubrimiento nuevo que me ha encantado. Seguro que hay más, pero éstos son los que yo conozco que os pueda recomendar. Hay algo que a mí me parece muy importante y es que sólo se necesitan materiales que hay en cualquier estuche escolar y en cualquier casa, es decir, no hay que comprar nada específico.

Los más peques necesitarán ayuda, sobre todo para leer las indicaciones y usar las tijeras. Pero a partir de 7 años pueden hacer la mayoría de pasos por sí mismos. Y os digo por experiencia que pueden llegar a estar horas tan, tan, tan concentrados y disfrutando tanto, tanto, tanto que se han dado casos en que los adultos han podido incluso ver una película del tirón. Y con siesta. Pero es más, es tan divertido que incluso adultos que dicen «no saber dibujar» se han puesto mano a mano con sus retoños y no se sabe quién ha disfrutado más.

LIBROS PARA HACER UN LIBRO

EL LIBRO DE TODOS LOS LIBROS, de Sophie Benini Pietromarchi (Ed. THULE)

Este libro es una joyita. Para peques y también para adultos. Les enseña cómo sacarle el máximo partido al mínimo de materiales, a utilizar cosas que hay por casa y que nunca habrían pensado que sirven para dibujar, a reutilizar (mi hijo muchas veces abre los cubos de reciclaje diciendo «vengo a buscar materiales»)…También les enseña cómo escribir una historia, cómo hacer las ilustraciones, nociones de color. Y sobre todo, una parte que me encanta, once formatos distintos para hacer un libro.

Está enfocado a un proceso creativo largo (pueden aprovechar todos estos días de vacaciones para al final crear su propio libro), pero también se pueden hacer ilustraciones sueltas. Incluso algunas técnicas y algunos de los formatos de libro que propone son bastante rápidos. Pero en este caso, sí requiere de un adulto que les ayude a seleccionar, porque es un libro largo (130 páginas).

MIGUE HACE UN LIBRO, de Jesús Ortiz y Kike Ibáñez (Ed. MILRAZONES)

Éste es mi nuevo descubrimiento y me ha encantado. Y a mis peques también. Es un libro en el que a través de un niño de su edad van aprendiendo cómo hacer un libro rápidamente y con muy poco material. En una hora o dos pueden tener listo su libro y además les enseña cómo hacer una mini edición para regalar a familiares y amigos, también de forma muy sencilla.

Al principio da unas pautas marcadas para que, una vez que aprendan, puedan crear libremente sus historias. Éste es un libro doble que los entretiene dos veces. Primero, como cuento y segundo, porque aprenden a la vez que Migue y lo ponen en práctica. Lo pueden usar sin ayuda.

 

LIBROS PARA HACER PERSONAJES

Sin personajes no hay historia y sin historia no hay libro. Por eso también os presento aquí algunos libros que les enseñan trucos para dibujar personajes. A los más pequeños no les hará falta, pero a partir de 6-7 años, que es la edad en la que buscan que su trazo se parezca cada vez más a la «realidad», pueden venirles muy bien. Además, al trabajar los personajes «por pasos» son libros que sirven para todas las edades (incluso para adultos), porque el personaje puede ser muy sencillo, o todo lo detallado que se quiera. Tener un catálogo de personajes les puede ayudar también a «desbloquearse» o «buscar inspiración». Por ejemplo, ante el tan oído mantra de «es que no sé qué dibujaaaaaaaaaaaaaaaar» les podemos ofrecer uno de estos libros para que lo hojeen y seguro que enseguida se les ocurren mil cosas que pintar.

ILLUSTRATION SCHOOl: PERSONAJES, de Sachiko Umoto (Ed. SILONIA)

Forma parte de una colección de tres libros que son una delicia. A mi hija le encantan y los usa un montón por su cuenta desde que tiene 8-9 años (que fue cuando se los compré). Explica cómo crear distintos personajes, con cambios de vestuario y accesorios. La forma de trabajar es ligeramente por pasos, pero no demasiado detallado, por lo que igual no es un libro indicado para niños y niñas demasiado pequeños. Pero a partir de 7 años está muy bien. También para adultos que creen no saber dibujar y a los que sus peques les piden constantemente dibujar.

ILLUSTRATION SCHOOL: ANIMALITOS, de Sachiko Umoto (Ed. SILONIA)

Igual que el libro anterior, trabaja ligeramente por pasos. Pero en esta ocasión, además, les va dando indicaciones sobre detalles de anatomía en los que se tienen que fijar.

ILLUSTRATION SCHOOL: PLANTAS Y PEQUEÑAS CRIATURAS, de Sachiko Umoto (Ed. SILONIA)

Éste es un libro precioso, ideal para dibujar insectos en diferentes posturas. También plantas de forma independiente o en adornos florales. Y sobre todo, para componer paisajes y fondos. Además les enseña a través del dibujo, a fijarse en elementos de la naturaleza que normalmente nos pasan desapercibidos (el micropaisaje), cuando vayan al bosque o al parque.

APRENDE A DIBUJAR ANIMALES Y PERSONAJES, de Rosa M. Curto (Ed. EDEBÉ)

Éste libro fue uno de los primeros que le regalaron a mi hija, y lo hemos usado un montón. Creo que ahora está descatalogado, pero he encontrado éste de la misma autora y en la misma editorial: APRENDE A DIBUJAR. Es un libro que paso a paso y de forma muy sencilla les enseña a dibujar personajes y animales a partir de formas geométricas. Depende de la madurez del peque (y de la prisa que tenga por terminar), pueden ser formas muy sencillas hasta personajes muy elaborados. Por eso es un libro recomendado para muchas edades, yo diría que a partir de 3 años hasta mucho más mayores. Y como en el caso de los anteriores, también para adultos que crean que no saben dibujar.

 

 

es tiempo de calabazas

 

 

calabazasComentaba el otro día en Instagram (para los que queráis seguirme allí soy @aqento) que intenté vaciar una calabaza de nuestro huerto para Halloween. Pero que después de destrozarme las manos durante dos minutos, decidí que como que no. Y que entendía después de esto por qué las calabazas que te venden en el súper por esta época llevan pegatinas…

De todas formas, como la cosa ya estaba empezada (la cosa era una calabaza de 8 kilos), decidí hacer mermelada de calabaza, así que os dejo la receta (más o menos, que yo soy muy de cocinar a ojo). Y como me cansé de hacer mermelada, también hice al día siguiente crema de calabaza, y también os dejo la receta. Y por último (aunque esto va sin fotos) en un ratito me pondré a hacer bizcocho de calabaza con nueces según la receta de mi amiga Amakuyi que también podéis encontrar AQUÍ.

Pues eso, que la cosa hoy va de recetas. Es tiempo de calabazas.

RECETA DE MERMELADA DE CALABAZA

mermelada calabaza

Ingredientes (a lo bruto y para que quede poco dulce): 3,5 Kg de calabaza, 1 Kg de azúcar moreno (si te gusta más dulce, más azúcar), 2,5 cucharadas rasas de canela en polvo.

Preparación: 1. Pela y trocea la calabaza y ponla en una cazuela con la canela. 2. Vierte encima el azúcar y déjalo reposar al menos una hora, hasta que veas que ha salido el caldito. (Truco: si tienes mucha prisa en vez de dejar reposar añade un poco de agua para que no se pegue, aunque luego tendrás que dejar cocer más tiempo para que no se quede líquida). 3. Cuece sin tapar a fuego medio o lento, removiendo de vez en cuando hasta que veas que está muy blando (que casi se deshace con la cuchara). 4. Tritura con la batidora a la velocidad más baja que tenga. 5. ¡A difrutar! (Trato: si quieres envasar y no morir en el intento -no es broma-, acuérdate de hervir frascos y tapas, utilizar sólo tapas en buen estado, envasar con la mermelada hirviendo, cerrar los botes y hervir después, y por último apretar muy fuerte las tapas. Te recomiendo que sigas las instrucciones que se recogen AQUÍ).

RECETA DE CREMA DE CALABAZA CON SEMILLAS

cremam de calabaza

Ingredientes: 2 Kg de calabaza, 4 patatas medianas, y cebolla grande, aceite de oliva virgen extra, sal, pimienta de 4 colores, semillas varidas.

Preparación: 1. Pela y trocea la calabaza, las patatas y la cebolla (trozos grandes que se tarda menos) y ponlo en una olla rápida o exprés. 2. Echa agua, que llegue a un tercio de la verdura, aceite de oliva virgen extra (un chorro generoso, pero generoso) y sal. (Truco: con las cremas de verdura es mejor hervir con poca agua y luego ir añadiendo al batir si ves que ha quedado muy espeso, porque si no corres el riesgo de que te quede un aguachirri en vez de una crema). 3. Hierve según las instrucciones de tu olla y cuando se enfríe ábrela. 4. Tritura con la batidora mucho rato (Trato: para que la crema te quede crema y no puré, tritura hasta hartarte). 5. Sirve en cuencos y añade semillas y pimienta de cuatro colores.

Y lo  de la decoración de la casa… pues lo hemos apañado con la calabaza que hicimos el año pasado para el cole con material reciclado (podéis encontrar el tutorial AQUÍ) y con el resto de calabazas que hemos recogido del huerto. ¡Que paséis una buena noche!

calabaza-diy

anatomía de una camiseta (I): la inspiración

 

ANATOMÍA-DE-UNA-CAMISETA-copia1Me gustaría contaros todo el proceso de estampación de nuestras camisetas pintadas y serigrafiadas a mano. Desde la inspiración hasta el envío. Y más allá… Como es algo un poco largo, mejor ir por partes, por aquello de no aturdir.

Hoy empezaré por contaros algo muy personal, lo que es la inspiración para mí, para aQ ento (y que por supuesto cada uno vive de una forma muy diferente). Y en las próximas tres entregas hablaré de la preparación a mano de diseños y pantallas de serigrafía, de la producción manual, y del toque final (packaging, envío y algo más).

Y por poner un ejemplo concreto, lo voy a acompañar del making-of de nuestra nueva camiseta: «El perrito despeinado«.

el_perrito_presumido

¡Empezamos!

La inspiración. También llamada, entre otras cosas, iluminación, musa, duende, o La Idea.

Ésa que aparece cuando le da la gana. Sí, exactamente. Ésa que te han contado que mejor que te pille trabajando. Y tú te pones a trabajar y no viene, aunque te empeñes. Y que, de repente, desconectas y aparece. Y que siempre te pilla sin un lápiz ni un cuaderno a mano. Que mira que sabes que siempre tienes que llevar  uno encima, que mira que lo sabes…

Ésa que te viene cuando estás dando un paseito por el bosque, porque ya no se te ocurre nada. O cuando uno de tus hijos hace algo gracioso. O cuando te acuerdas de los dichos de tu madre y tu abuela y de que tú siempre te decías: cuando yo sea madre no lo voy a hacer, y vas y lo haces (ni flores ni floras). O cuando estás viendo una peli. O leyéndole a los peques el cuento de por la noche. O leyendo ese libro, que después de la maternidad (y del cuento) ya sólo vas a dos páginas por noche porque te quedas dormida. O cuando estás tomándote una cervecita y riendo con los amigos… Y tú aprietas fuerte fuerte lo que se te acaba de ocurrir, a ver si te da tiempo a coger una servilleta de papel y apuntarlo antes de que se desvanezca. Porque claro, no tienes tu cuaderno ni tu lápiz a mano…

pumuki

(¿os acordáis de Pumuki, de Ellis Kaut? Pues eso…)

Ésa que necesita que vayamos por la vida con los ojos y los oídos bien abiertos, y la sensibilidad a flor de piel. Para no perdernos nada, ni el más pequeño doble sentido, ni el más pequeño detalle escondido. Ésa que, en realidad, te va mandando señales, aunque no te des cuenta. Que parece que llega sin avisar pero que en realidad, sin todo el trabajo previo, ése que ya piensas que no te lleva a ningún sitio y que por eso te vas de paseo, tampoco aparecería. Ésa que conecta en tu cerebro un montón de vivencias para que salga «La Idea«. Y que es verdad que finalmente hay que pulir, sí o sí, trabajando…

Ésa es, para mí, la INSPIRACIÓN. Como os he dicho, esto es algo muy muy personal, es casi la forma en que cada uno mira la vida y no creo que haya recetas mágicas.

Y como ejemplo os cuento cómo creo nació la idea de la camiseta «El perrito despeinado«.

Éste es Pipo, una de nuestras mascotas. Pipo tiene ya once años y lo que más le gusta en el mundo es bañarse (no que le bañen…). Se baña (o eso piensa él) hasta en los charcos helados. De cachorro, incluso se metió él solito en el cubo de la fregona.

pipo

Pipo tiene muuuuuucho pelo, lo que, viviendo en el campo y teniendo una charca muy cerca a veces es un poco cansado. Porque a Pipo lo que más le gusta después de bañarse es hacer la croqueta sobre las hojas de roble. Y claro, suele llegar a casa llenito de arcilla, hojas, zarzas y con unos nudos en el pelo que ni os cuento. Pero es tan amoroso…

Cuando estaba preparando los fotolitos de todos los nuevos diseños para ir a insolar las pantallas de serigrafía a Holaporqué (os contaré en detalle en la próxima entrega), mi hija mayor me dijo que ella también quería hacer un diseño. De un perrito que se iba a una fiesta. Al ver su dibujo, y acordarme de nuestro amigo peludo, me salió instantáneamente  lo de «Y yo con estos pelos«, que tantas veces le oí a mi abuela. Y dándole vueltas a todo, finalmente salió ésto.

serigrafía manual papel

¡El próximo día os cuento un poquito más!